Hace unas cuantas semanas tuve la desafortunada suerte de haber perdido toda mi información que había ido recolectando a lo largo de mi carrera y de diferentes trabajos que he tenido. Inocentemente adquirí un disco duro externo y, en pocas palabras, se descompuso y la información se perdió. En esos días estaba a una semana de imprimir mi tesis y tener mi examen profesional. Afortunadamente se me prendió el foco y copie todos esos archivos a mi computadora una noche antes del atentado.
En esos días fue cuando conseguí trabajo y con todo el dolor de mi corazón tuve que pedir disculpas porque entregue un portafolio con muy pocos elementos. Para mí, mis trabajos eran lo mejor que había podido hacer, me siento orgulloso de cada uno de ellos, y casi se me acaba el mundo cuando se perdieron. Días después, mi jefe y amigo me dijo: -No te preocupes, aquí vas a hacer un portafolio mas "perro" que el que tenías-.
Lo dude un poco, y seguí. Ahora que ha pasado poco más de dos meses de haber entrado a este trabajo. Solo en dos meses he entendido lo que mi jefe me decía. Hace unos minutos acabo de terminar una pieza de trabajo que me llevo 3 días, muchas horas frente a la computadora y cuidado de muchos y muchos detalles. Puedo decir que es la mejor que he hecho, desde bocetar la idea, hasta terminarla.
Solo puedo decir que nunca hay que dudar de nuestras capacidades, nunca hay que pensar que se ha llegado al límite. Porque los limites los ponemos nosotros mismos y nadie más. En estos 2 meses he comprobado que no solo se requiere conocer cierto programa de diseño, sino que se debe entender que es solo una herramienta que nos ayuda para plasmar lo que está dentro de nuestras mentes. Se debe tener ojo, se debe tener inspiración y habilidad. Muchos nacemos con estas habilidades pero no quiere decir que no necesiten pulirse.
En esta sociedad donde un diseñador nace por saber acomodar elementos dentro de un programa, donde el arte de ser un creativo se ha degradado por los pseudo-diseñadores, es nuestro trabajo desplazar a esas personas que han prostituido nuestra profesión. Hacer comprender a la gente que el buen diseño es algo por lo que vale la pena invertir.
Texto - Arte: Said Basurto

No hay comentarios:
Publicar un comentario