Llevo tres días preguntándome si el corazón existe… y si existe ¿Dónde quedó?
¿Por que algunos no pueden verlo?
Vivimos para soñar, creo que ahí esta el significado de donde quedó el corazón, en los sueños y si no fuera así, por que se convirtió en un pequeño burro-cebra y no en una marmota?
Algunas veces he pensado en las trampas de lo que nos rodea, las trampas de la mente; así como la maestra que vivió entrampada y no pudo creer lo que veía, tal vez nunca lo creyó.
En algún lugar leí o escuche decir que mientras más culto es un individuo mas fácil rompe con cadenas, pero ¿cuales son esas cadenas? ¿A que estamos atados? ¿Al tiempo? ¿A los recuerdos? ¿A lo aprendido durante las clases de esa maestra ociosa que masca su chicle sin cesar y descansar?
Seguro de lo que sabe este Corazón Zincero no pretende dar lecciones, tampoco enseñarnos un camino, muchos menos un destino, ya se viera, entonces si, seria un adivino o casi un mago, como Merlín o Mr. Magú y hasta donde yo entiendo no es esa su intención siento que la intención es casi como verse a un espejo que te enseña la imagen colorida de tu cara, que te da un mensaje fuerte claro y a la cara:
GOT BACK TO WORK!
P.D. ¿Y la vida del artista? ¿No del artista bohemio, sino del que trabaja y se desvela y duerme en el sillón cada vez que hay bomberazos?
Texto - Arte: Jorge Montes

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