En una casa vieja estaba tirado un queso, este era un queso gruyer. Hacía años que no sentía el viento pasar entre sus infinitos huecos llenos de un olor insaciable de aventura, de libertad.
Rodeado durante décadas por paredes astilladas, podridas, sirviendo como centro vacacional de polillas, que al rechinar y crujir ambientaban los días de gruyer.
Un cierto día, gruyer sintió unas pequeñas rasgaduras en un extremo, al darse cuenta del pequeño nuevo inquilino este deseaba que le tomara y le llevara a ver la luz del día, sentir el aire de nuevo, el pequeño inquilino optó por llevárselo a su morada, donde sus estancia duro unos minutos y fue el comienzo de sus 2 estaciones a recorrer.
La primera estación fue una casa elegante, llena de frescos y nuevos quesos, gruyer se sintió conmovido al ver tanto ejemplar en fila desfilando sin cesar, gruyer intento interactuar pero de la nada una enorme hoja de acero lo embistió y lo arrojo fuera de tan exquisito desfile, gruyer cayó al piso donde fue rematado con un puntapié para terminar en la calle sobre una intersección, volvió a sentirse como en aquella vieja casa al estar solo y revolcado sobre el suelo, cuando de pronto comienza a sentir ráfagas de viento que pasan sobre de él, ráfagas que cada vez lo van orillando y orillando a la banqueta, alegre de ver la banqueta cada vez más próxima, habiéndose salvado de no ser aplastado un carro toma por sorpresa a gruyer le alcanza a rosar solamente, gruyer sale disparado, el gran impulso de este carro que iba como demonio lo traslado hasta la calle revolución siendo esta su segunda estación, donde sorprendido gruyer tras volver a la realidad después de tantas vueltas, voltea y ve una enorme cebra con el nombre de pancho en la frente, a lo que se pregunto si estaba mirando bien, pensaba que todavía seguía dando vueltas y estaba alucinando, pero cayó en cuenta de que era real lo que estaba viendo, en ese momento la enorme cebra empieza rebuznar, es cuando gruyer se da cuenta de su error y da con la verdadera identidad de esta enorme cebra como pensó que era al principio.
Tras razonar la situación gruyer se da cuenta de que es un burro, pero se pregunta el ¿porqué de las rayas?, ¿porqué estar pintado? llegó a la conclusión de que es un burro de carreras, tal vez no de carreras de velocidad pero si quedaba claro que era consistente, de paso firme, hablando en carrera si era competencia.
Gruyer al estar tranquilo después de a ver llegado a esa conclusión, a lo lejos vé una silueta, y cuando esta llega a él, se da cuenta de que es el nuevo inquilino de aquella casa vieja aquel pequeño ratón, gruyer contento de verlo no se daba cuenta de que pancho estaba loco, cuando de repente solo siente una fuerte patada de pancho con su pata trasera, y gruyer volvió a su viaje redondos de vueltas sin final.
Lo que fué de Gruyer, lo dejo a tu imaginación.
Texto - Arte: J. J. Gil


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